De la racionalidad a la persuasión emocional:

Profesor Manuel Canales analiza las transformaciones sociales contemporáneas en Congreso Futuro 2024

Manuel Canales analiza transformaciones sociales en Congreso Futuro
 “De la inteligencia al afecto” actual, fueron parte de los planteamientos del sociólogo Manuel Canales en Congreso Futuro 2024.
“Las estadísticas electorales actuales deben ser las más difíciles de entender, acaso las más (difíciles) de las que tengamos memoria en Chile”, señaló el profesor Manuel Canales, quien afirma que este fenómeno es reflejo del destejido de la sociedad.
 “De la inteligencia al afecto” actual, fueron parte de los planteamientos del sociólogo Manuel Canales en Congreso Futuro 2024.
En esta línea, recalcó que la racionalidad ha cedido su lugar a la persuasión emocional. Lo que era el lugar de la inteligencia retrocede a las pulsiones mudas o prerreflexivas; de la cabeza al estómago; de la inteligencia al afecto.
 “De la inteligencia al afecto” actual, fueron parte de los planteamientos del sociólogo Manuel Canales en Congreso Futuro 2024.
"Quizás lo más preocupante es que el habla pública no se someta a las reglas de la razón ni al imperio de la evidencia, sino que se entrega a intereses tácticos o estratégicos, como la bien bullada comunicación estratégica", agregó el académico de la Universidad de Chile.

Personas de diversas edades, ciudades y países asistieron masivamente al XIII Congreso Futuro 2024, que se realizó del 15 al 20 de enero en el Centro de Extensión del Instituto Nacional (CEINA) bajo el lema ¿IAhora qué hacemos? La Universidad de Chile fue parte de este evento con 11 representantes, entre egresados/as y académicos/as. Uno de ellos fue el académico del Departamento de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales, Manuel Canales, quien expuso en el bloque “Doble Click a la Democracia” del 19 de enero.

Desde sus investigaciones en torno a la intolerancia, discriminación, pobreza y exclusión social, así como en temas de desigualdad y transformaciones sociales contemporáneas, Manuel Canales se refirió a la inteligencia artificial como un futuro venido, vértigo de un paso en el tiempo. De esta forma, habló de la inteligencia colectiva del Chile de hoy, donde nada pega con nada. “Se desestructura lo que estuvo formado y no se estructura nada en su reemplazo. Si hay algo que redunda es el ruido”, dijo el académico.

Recordando a Gramsci y conectando parte de su teoría con la realidad social del país, a juicio de Canales, “podría decirse que una sociedad sin sentido común, como en Chile hoy y hace rato, es una sociedad sin cabeza o, como diría Gramsci, sin hegemonía. Sin ese sentido de orden, de dirección, de sentido, de coherencia”. Por lo mismo, advirtió que “las estadísticas electorales actuales deben ser las más difíciles de entender, acaso las más (difíciles) de las que tengamos memoria en Chile. Hace rato ya, hace unas diez elecciones, los cómputos reales no resultan como los previstos”. El sociólogo cree que esto es reflejo o huella del mismo desparramo o destejido de la sociedad.

Entonces, agregó, “lo que no aparece es ninguna forma de inteligencia constructiva, la que edifica, la que estructura, pegando lo que hoy por todas partes se despega. Ni hablemos del hablar constituyente, dos veces destemplado y ajeno. Ni siquiera el refinado intento de la voz experta ponderada” pudo sostenerse en medio de esta turbulencia.

Una transición hacia la emocionalidad

El profesor Canales planteó, asimismo, que el hablar gubernativo adolece del “presentismo urgido” e incoherente que lo absorbe. “Ni la opinión pública ni la prensa, aquella antigua auditora racional, logran traernos voces que nos hagan reflexionar sobre lo posible. Quizás lo más preocupante es que el habla pública no se someta a las reglas de la razón ni al imperio de la evidencia, sino que se entrega a intereses tácticos o estratégicos, como la bien bullada comunicación estratégica, poniendo el lugar de la razón pública a lo que haya de expresividad y emocionalidad flotante que se pueda codificar y manipular”.

En esta línea, recalcó que la racionalidad ha cedido su lugar a la persuasión emocional. Lo que era el lugar de la inteligencia retrocede a las pulsiones mudas o prerreflexivas; de la cabeza al estómago; de la inteligencia al afecto. Todo lo anterior, “esa crisis de la calidad del debate público, o del parlamento, o de la prensa, o los números que no calzan, o los constituyentes que terminan derrotados en secuencia, son indicadores de la misma desmesura, del no poder computarse o saberse de esta sociedad; de no poder siquiera hablarse”, señaló.

También sostuvo que, a su juicio, existen “tres modos oscuros de andar la crisis, tres formas de llenar el vacío con ‘inteligencia oscura’, podría decirse: el discurso del miedo; el olvido de la demanda social de octubre 2019; y esa cuasi patética obsesión fantasmal con la idea y palabra que otra cosa nunca ha sido de la refundación”.

Al respecto, planteó como interrogantes sociales: ¿Es tan absurdo preguntarse que el sistema educacional chileno requiere refundación desde sus cimientos? ¿Tiene algún sentido el sistema educativo actual para sus participantes? “Sabemos que no y nadie sabe cómo deshacer aquello”, sentenció. Así también la salud y otros derechos sociales en medio de un contexto social donde la palabra refundación suena a delirio.

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