Candidatos/as a Rector/a confrontan propuestas en debate del Senado Universitario

El martes 3 de mayo se realizó el Foro Hablemos TodUs: Elecciones Rectoría 2022, organizado por el Senado Universitario en colaboración con la Radio Universidad de Chile, en el contexto de la elección rectoral del próximo 12 de mayo. Durante el debate los/ as aspirantes al máximo cargo de la institución: Rosa Devés, Sergio Lavandero, Pablo Oyarzún y Kemy Oyarzún, expusieron los ejes centrales de sus programas y opinaron acerca de los temas de mayor relevancia para la casa de estudios y su quehacer.

La instancia, realizada en la Sala Valentín Letelier de la Casa Central de la Universidad, fue moderada por el periodista Patricio López, Director de la Radio Universidad de Chile, y contó con la participación de un panel compuesto por los/as senadores/as universitarios/as Luis Alberto Raggi, Secretario del órgano superior; Carla Carrera, presidenta de la Comisión de Género y Diversidades del Senado y representante del estamento estudiantil; y Gloria Tralma, representante del personal de colaboración.

Este encuentro, que tuvo por objetivo visibilizar las posturas de los/as candidatos a Rector/a, comenzó con la presentación de las ideas principales de las candidaturas. Rosa Devés se centró en los principios que articulan su proyecto de Rectoría. El desarrollo sustentable y sostenible; la interdisciplina y la diversidad; el compromiso con los acuerdos de la comunidad universitaria; y el compromiso con lo público; fueron algunas de las ideas expuestas. “Es muy importante la cohesión de la institución, tanto a nivel disciplinar como interpersonal, en servicio de este país que está en un momento tan importante de su vida nacional, al cual la Universidad de Chile debe contribuir”, enfatizó.

En tanto, Kemy Oyarzún destacó dos propuestas de su programa: la creación de una Carrera Académica de carácter nacional, que sea común para las instituciones del Estado, y la formación de una dirección de planificación estratégica, que incluya a todas las instancias de la Universidad. “Hay que pensar si estamos aquí para administrar lo existente o para transformarlo (…) Queremos asumir un cambio para nuestra Universidad en el sentido del ciclo transformador del país”, dijo.

Por su parte, Sergio Lavandero y Pablo Oyarzún dedicaron sus intervenciones a diagnosticar, sobre la base de sus respectivos análisis, los principales problemas de la institución. El primero, mencionó el incremento del endeudamiento de la casa de estudios en los últimos años; la disminución del 10% en proyectos Fondecyt, que se traduciría en una “pérdida de relevancia en investigación”; y la reducción de las matrículas. “Los invito a cambiar la cultura organizacional, a terminar con las islas para avanzar hacia la colaboración (…) Y a vincular nuestro quehacer con una sociedad cada vez más demandante”, añadió.

En cambio, Pablo Oyarzún dirigió su análisis principalmente hacia el problema de la integración de la Universidad. “Tenemos una Universidad disgregada, fuertemente separada en áreas y unidades. La integración es absolutamente fundamental en términos de las transformaciones que requiere la Universidad”, explicó.

Gobernanza y triestamentalidad

A los/as aspirantes a Rector/a se les consultó, entre otros temas, por la participación de la comunidad universitaria y por la estructura de gobierno de la Universidad. Respecto al primer punto, Rosa Devés señaló que la responsabilidad de las autoridades de la casa de estudios es generar un ambiente que comprometa una participación amplia. “La U. de Chile tiene una deuda con la participación, pero la raíz de esta deuda va más allá de una falta de instancias participativas, más bien estamos restándonos de los espacios que tenemos”, dijo.

Por otro lado, Kemy Oyarzún se refirió a la participación de la comunidad en procesos decisivos para la Universidad, como las elecciones de Rectoría. Para la académica este proceso no debería reducirse sólo al pronunciamiento del estamento académico. “Es indispensable promover desde Rectoría, junto a todos los estamentos, la posibilidad de cambiar la correlación de fuerzas para fortalecer a la comunidad”, expuso.

En el mismo tenor, Pablo Oyarzún propuso la idea de un cambio estatutario que apunte a mayores y mejores instancias de participación. “Las autoridades cumplen ese rol para toda la comunidad y me parece que todos/as sus integrantes deberían pronunciarse respecto a esas autoridades. La forma de implementar esto debe ser discutido y acordado”, aclaró.

En tanto, Sergio Lavandero explicó que su programa no incluye participación triestamental en las elecciones de autoridades unipersonales. “Nuestro equipo escucha, y si después de un profundo estudio creemos que esto es necesario para el futuro de la Universidad, como autoridad me corresponderá promoverlo y respetarlo”, concluyó.

En cuanto a gobernanza, todos/as concordaron en el diagnóstico: hay que mejorar la coordinación entre los órganos superiores. Además, los/as profesores/as Kemy Oyarzún, Pablo Oyarzún y Sergio Lavandero mencionaron que existe un desequilibrio de poderes en la Universidad, y que el Senado Universitario requiere mayor independencia respecto al Ejecutivo. En la instancia, también se habló de la necesidad de entregarle un reconocimiento cabal y realzar el perfil del Consejo de Evaluación.

Bienestar de la comunidad universitaria

Asimismo, se dialogó sobre el bienestar y salud mental de la comunidad universitaria. Según Kemy Oyarzún, para asegurar el bienestar de los/as integrantes de la institución se debe articular la calidad de vida con la excelencia en la producción del conocimiento, correlación que aún no se hecho al interior de la Universidad.

Durante su intervención, Pablo Oyarzún planteó que el cuidado se debe expresar en la forma en que habitamos la Universidad. Añadió que necesitamos un régimen convivencial y espacios donde nos encontremos todos/as.  “La U. de Chile no nos trata tan bien como debería. Debemos tener políticas que apunten a las condiciones de habitabilidad que tiene la Universidad en los campus: debemos preguntarnos cuáles son las oportunidades deportivas y de distracción que tiene el campus, cómo generamos espacios donde las propias comunidades definan sus modos de interacción”, declaró.

En cambio, Lavandero apuntó al “carácter reactivo” que la Universidad ha mostrado respecto al tema de salud mental al interior de su comunidad. “Nos faltan evidencias duras para entender cuáles son las causas de este problema. A través de su quehacer en investigación la Universidad puede trabajar en esa dirección. Necesitamos potenciar ese análisis para pensar en posibles soluciones”, manifestó.

Por su parte, Rosa Devés también expresó la importancia de recabar información sobre el tema. Sin embargo, se centró en la gran cantidad de conocimiento que se puede obtener del trabajo en terreno que se da en las unidades. “Tenemos experiencia en la Universidad, especialmente en las   facultades e institutos, en el diálogo de los directores de asuntos estudiantiles con sus estudiantes, por ejemplo. El conocimiento está y hay que ir a buscarlo. Necesitamos acercar la academia a la calidad de vida (…) La Universidad no es una institución terapéutica pero no puede ser una institución que haga daño, que enferme, y eso a ratos ocurre”, enunció.

Además, durante el debate los/as candidatos/as expusieron sus ideas sobre el rol público de la Universidad de Chile y tuvieron la oportunidad de realizarse preguntas mutuamente. Revisa la discusión en extenso en el siguiente video. 

 

Compartir:
https://uchile.cl/u186309
Copiar