Webinar "Ciudad y vivienda: Determinantes clave para la salud poblacional"

En la búsqueda de un trabajo intersectorial y transdisciplinario entre la investigación científica y las políticas públicas

Actualmente, una serie de transformaciones atraviesan a América Latina y el mundo. La crisis sanitaria por COVID19 vuelve a poner en discusión la sociedad que queremos habitar, donde la salud de nuestras poblaciones aparece como un objetivo ineludible para todos los sectores, transversal a todas las políticas. En este contexto, se realizó este 27 de mayo, el webinar Diálogo: “Ciudad y Vivienda: determinantes clave para la salud poblacional”, organizado por las instituciones integrantes del proyecto Salud Urbana en América Latina (SALURBAL) en Chile, entre las que se encuentran la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, a través del trabajo de Tania Alfaro, académica del Programa de Epidemiología.

Ana Diez Roux, Investigadora Principal del Estudio SALURBAL, dio inicio a la actividad señalando la importancia de este encuentro donde se puede contar con “tomadores de decisiones, con el público general, científicos con diversas organizaciones civiles, etc lo que permite repensar cómo nos organizamos, gobernamos, estructuramos nuestras ciudades en Latinoamérica, para que sean más sanas más equitativas y más sostenibles ambientalmente. Este es un equipo internacional para- latinoamericano que abarca en varios países de Latinoamérica e incluye una colaboración entre las instituciones. Es una plataforma de colaboración y de intercambio muy especial y creo que única y de muchas maneras sin precedentes, que lleva trabajando juntos hace cuatro años y esperamos seguir diez años más”.

La primera de las investigadoras en presentar fue Tania Alfaro, académica de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile, con la ponencia “Entorno urbano y salud poblacional: ¿Cómo se vinculan?” quien logró contextualizar cómo son estas relaciones entre la ciudad y la salud, y qué evidencia se puede generar desde el proyecto SALURBAL para contribuir a la política pública en ciudad. En este sentido, destacó que lo más importante “es la necesidad de que el trabajo tiene que ser intersectorial y transdisciplinario y en ese sentido es mucho más amplio. Donde debemos tratar de entender cómo viven las personas, sus realidades y no solamente desde el punto de vista de la institucionalidad, sino desde la evidencia que vamos generando y que a su vez realmente se traduzca en políticas públicas. Cómo lograr que esa información realmente sea escuchada y sirva para diseñar la política necesaria, que permita ir acercándote a la institución, que conozcan el trabajo que se está haciendo, pero por otro permite acercarte a las personas que viven en el fondo el detrimento en su salud por condiciones de la ciudad”.

Luego Alejandra Vives, académica del Departamento de Salud Pública de la Pontificia Universidad Católica de Chile, a través de su presentación “Regeneración Urbana, Calidad de Vida y Salud: evaluación de impacto en salud de una política pública” detalló parte explicando cómo “en el territorio se viven todas las políticas, las políticas se hacen carne en el territorio. No cabe duda de que para mejorar la calidad de vida de las personas lo ideal es superar la mirada sectorial y avanzar hacia una mirada territorial, donde las intervenciones que se realicen tengan en cuenta las múltiples dimensiones de la vida de las personas en las distintas etapas del ciclo vital”.

Propuestas de intervenciones y políticas públicas

En un segundo momento, el panel de discusión contó con la participación y comentarios de Guillermo Rolando, Subsecretario del Ministerio de Vivienda y Urbanismo; Carolina Tohá, Ex alcaldesa de la comuna de Santiago y parte de la Red de Mujeres por la Ciudad; y Evelyn Mansilla, Secretaria Regional Ministerial de Vivienda y Urbanismo de la Región de Valparaíso.

Con ellos se abordaron la relación entre investigación científica y las políticas y programas en ciudad, barrio y vivienda, en su diseño, implementación y evaluación.

En este sentido el subsecretario Guillermo Rolando señaló “como Ministerio, gran parte de los ajustes y modificaciones que hacemos a nuestras herramientas y programas vienen más de la vivencia que de la evidencia; de escuchar los dolores y problemas de miles de familias que necesitan del Estado, por lo que es relevante contar además con evidencia científica para diseñar o adecuar nuestros programas”.

Para los organizadores el encuentro fue muy significativo, fue así como la académica de la Universidad de Chile Tania Alfaro por ejemplo valoró la diversidad de los participantes “incluso había personas que estaban afectadas por situaciones particulares de su viviendas y esas son realidades que uno no ve, por qué no las vives y eso ayuda a acercarte y entender lo que está pasando detrás de cómo lo viven las personas. Por eso es importante recalcar que desde el proyecto Salubral y desde la salud pública en general, estamos hace tiempo tratando de abarcar más disciplinas, y entender mejor el proceso. El trabajo que se está haciendo con el proyecto, involucra muchas universidades y así vamos aprendiendo de los otros y sobre todo en países en Latinoamérica donde la información es más limitada, hay barreras burocráticas, y aun así hemos logrado armar una red en la que hemos contado con la colaboración de instituciones públicas. Esto demuestra un tremendo esfuerzo que es indispensable para que las cosas funcionen y logremos generar evidencia”.

Y agrega “cuando hablamos de Salud en Todas las Políticas, nosotros pensamos que no debe ser sólo un discurso, ya que es importante comprender que las políticas de salud no puedes hacerla solo de salud, tienes que hacerla con todas las otras áreas como urbanismo, vivienda y economía, en el fondo porque todas las decisiones finalmente tienen un impacto en la salud, sobre todo cuando tienes tantas desigualdades como las que tenemos nosotros”.

Por otro lado, para Alejandra Vives lo importante es que en este diálogo “se dejó planteada la relación entre vivencias [de la población] y evidencia científica, siendo ambas fundamentales y no excluyentes. No se puede hacer política de estas características [mejoramiento urbano] sin la vivencia, es decir, sin la participación de quienes viven el territorio. Está estudiado que tanto la sostenibilidad de las intervenciones como la disminución de efectos indeseados dependen en gran medida de los procesos participativos vinculados a ellas. Por otro lado, la Ciencia sistematiza, mide, pone magnitudes, le da plausibilidad a los procesos. Con el tiempo, alguna evidencia científica se naturaliza, se hace sentido común, como por ejemplo el daño del hacinamiento para la salud de las personas, pero eso en algún momento no fue evidente, recordemos, que antes de la pandemia el Ex Ministro de Salud no conocía los niveles de hacinamiento y pobreza de las periferias urbanas del gran Santiago. Por eso hay que reconocer el conocimiento científico como un bien de toda la humanidad, que debe estar disponible para todas y todos” finliza la investigadora.

Equipo investigador Universidad de Chile
Tania Alfaro Morgado (taniaalfaro@uchile.cl)
Profesora Asistente, Escuela de Salud Pública, Facultad de Medicina, Universidad de Chile
Equipo SALURBAL Universidad de Chile:
Facultad de Medicina: Marianela Castillo, Tamara Doberti, Sandra Flores, Carolina Nazzal, Lorena Rodríguez
Facultad de Arquitectura y Urbanismo: Rodrigo Mora

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